8 dic. 2014

DESERT DE LES PALMES

LA FONT DEL PERELLÓ-CASTELL DE MIRAVET


Castell de Miravet


Font del Perelló

El castillo de Miravet, está situado en el término municipal de Cabanes sobre un cerro en la carretera del barranco del mismo nombre. Se trata de uno de los múltiples castillos montanos cuya construcción de origen islámica sufrió bastantes reformas de arquitectura medieval, después de su conquista, primero por el Cid Campeador en 1091, y después reconquistado definitivamente por don Jaime l un siglo después.
Su planta es irregular, dispersa, distribuida sobre un eje longitudinal lateral. Poseyó un foso artificial que lo defendía en su parte más asequible. El castillo mantiene sus muros laterales, sus defensas previas, restos de torres y algunas dependencias internas y almenas.
Muralla sur

Muralla exterior

Restos de la alhama (poblado musulmán)


Tuvo doble recinto inferior donde se hallan restos arquitectónicos, vestigios de viviendas de su antiguo poblado. Se conservan varios arcos apuntados y de medio punto. En los alrededores de las ruinas encontramos resquicios de lo que antiguamente fue un poblado que desapareció en el siglo XVI. Su estado es de ruina progresiva y su recuperación es muy, pero que muy difícil por el estado total de abandono.

Imponente muralla exterior


Arco de la entrada al recinto

Vestigios de la muralla que defendía la alhama

Pero el recorrido desde la fuente del perelló hasta la misma fortaleza es una delicia. Para llegar a esta fuente tenemos que ir a Benicassim y coger la carretera del desierto de las palmas e ir ascendiendo hasta pasar las agujas de Santa Agueda y girar por la señal que reza Barranco de Miravet. Continuar por la misma carretera que se va estrechando y recorrerla con precaución unos cuatro kilómetros hasta una indicación que nos anuncia que llegamos a la fuente y un lugar de retiro llamado “Los Madroños”. Nos encontramos en un entorno precioso con su fuente sus chopos, su zona de recreo y su aparcamiento para dejar el coche.

Zona de recreo y parquin

Precioso y limpio sendero

Paleta de orientación

A partir de ahí el sendero está muy bién señalizado y no tiene ninguna pega.Iniciaremos el camino por la pista de tierra que tenemos a la derecha, pudiendo observar alguna masía (típica construcción de esta zona mediterránea) acompañada de huertos de almendros, olivo, algarrobos que hoy en día aún se cultivan. Algunos ejemplares de encinas (Quercus ilex), lentiscos (Pistacea lentiscus), zarzaparrilla (Smilax aspera), madreselva (Lonicera implexa), nos muestran la humedad que existe en esta parte del parque
La surfera


Desvío a la izquierda

Las agujas
Bancal de almendros

La senda resulta muy agradable, es una umbría donde hay una temperatura aceptable. Pasamos por un huerto de algarrobos y vamos cogiendo altura, suficiente como para girar la vista y observar a lo lejos, las majestuosas Agujas de Santa Agueda, la Sufera, el Bartolo y gran parte del Parque. Ya hacemos cima de ruta. Aquí el camino es mas agreste y la senda se pierde, pero ya vemos a lo lejos el castillo y progresamos por donde mejor nos parezca.
Barranco


Ya vislumbramos el castillo

Vista al noroeste

Roca que soporta el castillo

Estamos un poco más altos que la fortaleza así que vamos descendiendo poco a poco para rodear el promontorio rocoso que la soporta y alcanzarla por su murallón exterior izquierdo, el lado derecho que da al barranco es inexpugnable. Es una pared.




El poblado musulmán (alhama) se abandonó en el siglo XVl y su fuerte deterioro impide que se vean muchos restos ni que nos hagamos una idea de la totalidad del recinto, así que entramos en la fortaleza y escudriñamos su interior percatándonos de los restos de un foso que defendía el mismo.
Interior con un precioso arco..

Entrada(seguramente a una iglesia ya desaparecida)

Detalle

Interior

Torre y muralla izquierda

Detalle

Ventana

Foso defensivo
Desde la torre las vistas se disparan y se embellecen por el entorno. Añadimos al racimo de bellas vistas el Penyagolosa al oeste, todo un lujo.

Interior

El imponente Penyagolosa

Torre en estado ruinoso

Restos de la iglesia en pleno poblado.



Delante del castillo se dibuja una loma con restos de, lo que parece fué, una iglesia en pleno poblado musulmán lo que nos indica que, después de reconquistado, el castillo se entregó a los templarios como botín de guerra como la mayoría de los castillos de la zona y esta orden debió de convertir todo el recinto en una especie de monasterio, ya que en el interior del recinto principal también se adivina una capilla cristiana por el tipo de arco que se utilizó en su construcción.

Regresaremos por el mismo sendero por donde hemos venido y nos refrescaremos en la fuente del perelló, después de haber disfrutado de una excursión apta para todos los públicos y una excelente excusa para pasar un día en plena naturaleza.







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