28 abr. 2016

AGUJAS DE SANTA AGUEDA- Cresteo de las agujas desde la aguja sur hasta el collado norte

                  LAS AGUJAS DE SANTA ÁGUEDA


Cuando llegamos a Benicàssim en dirección a Castellón y miramos a la derecha a la altura de ésta ciudad turística, nos encontramos con una sucesión de picos de color rojo que asemejan un montón de enormes bloques de roca como amontonados de cualquier manera de aquí para allá y de allá para acá.
Si no somos los que conducimos y nos fijamos bien, podemos advertir que parece el resultado de una batalla ciclópea entre antiguos y todopoderosos dioses que se dedicaron a echarse y a amontonar infinidad de enormes bloques de roja roca áspera y pesada que acabaron dando lugar a un paisaje esperpéntico, duro, difícil, hermoso, muy curioso y tremendamente complicado de describir (yo he echo lo que he podido).
Eso son las llamadas Agujas de Santa Águeda.
Para mí es uno de las cresterías (conjunto de crestas de montaña) más complicadas y, al mismo tiempo, más interesantes que he tenido el privilegio de hacer sin guía. Y eso es un aviso para navegantes.

Parkin y aguja de Salandó al fondo

Camino por el que nos acercaremos a la cresta

La primera aguja (la del Salandó) es la que soporta el primer tramo de la carretera que recorre todo el hermoso y místico parque natural del Desierto de las Palmas y que acaba, o comienza mejor dicho, en la ermita de la Magdalena, ya en Castellón de la Plana.
La aguja está separada de las demás por el barranco de la Comba y normalmente no entra en el recorrido. Es de forma piramidal con una altura de casi 400m. y es una excelente pista de pruebas para adentrarse en el atractivo y duro mundo de la progresión en crestas de montaña, muy en boga en estos tiempos y que se está convirtiendo en otra especialidad del montañísmo, con cursos y material especializado en esta modalidad.

Cresta de Salandó desde media altura

Dejamos aparte esta aguja de momento y me la apunto en el cuaderno del debe, ya que lo que nos espera, la razón por la que hemos venido, es una intensa aventura.
Esta ruta se puede atacar desde varios puntos y en ambas direcciones, la más dura y salvaje, es la que empieza después del puente que salva la autopista A-7 a su paso por Benicàssim, donde veremos, a la derecha, un pequeño parquin.
Desde aquí empezamos a acercarnos a nuestro objetivo por una senda bien dibujada que te lleva a un cruce de caminos con su correspondiente paleta indicadora. Por la izquierda y siguiendo el barranco de la Comba podemos atacar el emblemático Aullot ahorrándonos la bellísima, interesante, curiosa, complicada y difícil primera doble aguja.

Empezamos con un fuerte desnivel

Aunque los agarres son buenos

Si optamos por esta última opción, nos pasaremos más de dos horas saltando de roca en roca, con pendientes de vértigo cada uno por donde buenamente pueda, por un sendero imaginario. Algunas fitas de posición colocadas por compañeros nuestros ayudan a orientarte pero poco, el gps te ayuda, pero hay veces que ni por éstas


Pasamos por un agujero

El camino se endurece y...


progresamos por donde se puede

Progresamos a base de intuición y vamos cogiendo altura con desniveles endemoniados, pero admirando el salvaje paisaje de areniscas castigadas por la erosión con multitud de formas imposibles, volúmenes, hendiduras, grietas, desplomes, pasadizos, huecos...todo aderezado con magníficos pinos ródenos y vegetación típica mediterránea a la que vas agarrándote como buenamente puedes, rezando para que no se rompa la rama en la que estás apoyado.
Los palos de montaña aquí no sirven, progresas a base de trepas, destrepes, saltos, descuelgues y reptando al revés: culo a tierra (a roca).


¿sendero?

Festival de colores

Y ahora¿ por donde?



Dos vistas desde la doble mole de la primera aguja 

Desde la primera aguja se ve la impresionante cresta que nos espera


¿que nombre le ponemos a esto?

curiosas formaciones.

Raseamos perdiendo un poco de altura y ya vemos engañosamente cerca, el Aullot

Después de descolgarte por una pendiente abrazado a un árbol; pasar por una repisa colgada en el vacío, abrazado a otro árbol (benditos ambos) y trepar por unas losas con un desnivel de película pero con buenos agarres, llegaremos al Aullot.
Después de la lógica euforia que experimentas cada vez que haces cima, te entra un poco de vergüenza ajena al ver la cantidad de pintadas que soporta la misma. Algunos imbéciles pretenden eternizarse con literaturas tales como: “Aquí estuvo pepito y juanito el día tal, a tal hora y nos lo pasamos chupi” y se quedan tan anchos; algunas, incluso, parecen hechas por clubes de montañísmo y eso si preocupa.
Aún así, es bonito reponer fuerzas en este punto, ya que tienes tiempo de divisar la magnífica vista de 360 grados que te ofrece esta atalaya.
Desde ella se vislumbra toda la Plana de Castelló al sur; al Oeste, toda la inmensidad del macizo del Desierto de las Palmas desde el Bartolo (primera altura) hasta la Mola del Morico (segunda altura), unidos por una cresta preciosa que comentaremos otro día. A nuestros pies está Benicàssim y en días claros, mirando al infinito del mar; las islas Columbretes ( yo nunca las he podido ver, pero eso dicen); al norte, Oropesa, el parque de Cabanes-Torreblanca y mi queridísima Sierra de Irta. Una gozada de paisaje.
Progresaremos metiéndonos en la brecha atrincherada que separa las dos moles que configuran el Aullot y bajaremos por otra grieta muy vertical que, si la haces despacio no hay problema. Yo como llevaba invitados, monté un pasamanos en la chapa que hay instalada en la pared de la derecha; eso sí, totalmente recuperable, el último maillon que dejé, algún imberbe se lo llevó.



Diferentes vistas desde el "Aullot"

Por el barranco de la comba

La primera opción, atacar el Aullot desde el barranc de la Comba, es más way (del inglés, camino)
hay mucha mejor ruta. El barranco de la Comba se recorre por una senda totalmente limpia y, a pesar de ser de piedra suelta, no tienes ningún problema en llegar al desvío hacia la derecha que te lleva directamente al Aullot por un sendero que, a veces se pierde, pero que es muy intuitivo: siempre para arriba. No hay más problemas que alguna trepa sencilla y una losa bastante vertical, equipada con una cuerda, un poco antes de hacer cima.


El Aullot desde el barranc de la Comba

Otro "dedo del diablo"

Por este lado el camino es mucho más fácil, aunque hay un paso equipado con cuerda
 y una pequeña canal con buenos agarres antes de llegar al Aullot


El primer punto crítico empieza aquí, en la base del Aullot, el famosísimo TOBOGÁN con mayúsculas. Está inmediatamente después de bajar la grieta a la derecha, aunque no lo parezca es por ahí. Se puede evitar bajando, perdiendo altura y cogiendo un desvío a la derecha; pero hemos venido a hacer el burro y eso es lo que haremos.

Paso del tobogán

Es una grieta con un desnivel de mil demonios que rompe la mole del Aullot por su base y que hay que bajar uno a uno con el culo más pegado a tierra que nunca. Con cuidado que las mochilas no rocen el techo de la hendidura y que nada nos desequilibre, porque a la izquierda tienes abismo. Hay que bajar como a mitad de la brecha y...pasar a la losa de la izquierda que está colgada en el aire con el mismo desnivel, sacando con mucho cuidado primero un pie y afianzándolo en dicha losa para hacer punto seguro de apoyo e inmediatamente después pasar el otro cambiando el cuerpo de sitio y pegarnos a la roca como una lapa.
Nos dejaremos escurrir por este tobogán natural hasta un pequeño arbolillo, donde veremos una grieta en el suelo, que nos indicará el camino para llegar a otra grieta-atrincherada con otro árbol al que nos abrazaremos y besaremos si hace falta. Ver vídeo completo al final de la entrada
Como me acompañaba un amigo y tenía que devolverlo entero y , “casualmente,” llevaba la saca para barrancos, opté por encordarnos y pasar yo primero asegurado por mi compañero y por un nudo Machard, auto deslizante unidireccional, que controlaba la longitud de la cuerda y que, en caso de caída, me permitiera hacer un rappel de fortuna; toda precaución es poca por estos lares. Después lo aseguré yo a otra chapa, esta vez sí, con maillon que hay instalada al final de la enorme losa por la que acababa de pasar. Gracias al señor o señores que perdieron unos minutos instalando esta chapa, es muy efectiva


.

Vistas desde la zona de umbría vamos en busca del trampolín

Vista del Aullot ya rebasado, donde se ve la grieta y el tobogán

Zoom de Castellón




A partir de aquí el sendero se hace un poco mas benigno, sólo tenemos que descolgarnos de la grieta y recuperar el sendero que se dibuja abajo e ir progresando por esta zona de umbría. Ya hay más hitos que indican el camino y algunos trazos de pintura te ayudan a orientarte.

Las hormigas aquí, son gigantes.

Sin darte cuenta llegamos a otra zona emblemática: El trampolín, la palanca, el dedo del diablo. Lo llaman de muchas maneras. Ojo que puedes pasarlo de largo. No estaría demás una paleta indicadora u otra indicación (evitando en la medida de lo posible la pintura).

Vista atrás , a la derecha la subida al trampolín

Se trata de una espeluznante y enorme losa de ródeno que sobresale de la cresta algunos metros. El desnivel que presenta es de vértigo y su acceso parece de ciencia -ficción. Pero sólo parece, hay un árbol (siempre hay un árbol) que te ayuda a trepar la mitad del camino, la otra mitad ...pues eso, pegado a la roca y aprovechando las rugosidades de la misma para ir agarrándose a cualquier resalte que te ayude a avanzar, siempre pegado a la roca, siempre.
La satisfacción es máxima cuando llegas a la punta, es como si hubieras ganado una batalla y de recompensa las vistas a ambos lados de la cresta. Lo malo es que aquí los selfies no son efectivos y tiene que bajar alguien hasta el próximo saliente para hacer la foto de rigor. Bajada en la que te dejas la mitad de la suela de las botas y la mitad de las posaderas del pantalón.



Trampolín con un desnivel endiablado

Benicassim



Trampolín y otro impresionante saliente apodado "La Cullera" (La Cuchara)

Continuamos hasta la siguiente aguja que tiene un agujero en lo alto y mucha gente lo confunde con el paso de la tortuga e intenta escalarlo. No sé si se puede, yo no lo he intentado nunca, así que ni idea

Otra aguja

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Un saliente más


 Esta aguja se evita por la derecha rodeando la base y pasando por un bello puente o túnel de piedra que armoniza con las caprichosas formas que hay por este entorno, aquí la erosión hace de artista, como de artista ha hecho el señor que ha rotulado en su pared un hermoso y profundo poema
esotérico que mucho mejor hubiera quedado si se lo hubiera tatuado en el culo.
En fin; continuamos.

Las formaciones curiosas se suceden



Precioso paso

Ahora sí; hemos llegado al paso de la tortuga, de la chimenea, del paritorio, del nacimiento, del parto, del... el último escollo de esta aventura.
Se trata de un paso con dos trepas bastante sencillas si te apoyas con tu compañero, son dos paredes de poco mas de metro y medio sin asideros, así que te tienes que apoyar en tu acompañante. A continuación un enorme derrumbe con una serie de bloques de piedra apoyados entre sí de cualquier manera que dejan un agujero bastante estrecho de algo más de dos metros de longitud por el que tienes que trepar usando la técnica de la trepa de chimenea, apoyando espalda y pies, no es tan peligroso como parece, es tan estrecho que, si haces bien los apoyos, la caída es improbable, eso sí, los claustrofóbicos aquí se lo pasarían bastante mal. Al final te encuentras en el techo del túnel dos chapas con maillon y aro para encordarnos, muy efectivo en descenso, en ascenso por lo menos puedes asegurar a tu compañero.
Es imposible pasar con mochila, así que hay que pasarlas de mano en mano o izarlas con una cuerda desde la instalación que he descrito anteriormente.

Después del Trampolín y La Cullera, nos topamos con esta pared...



Que hay que trepar por esta agujero llamado el paso de la tortuga (La cuerda es mía)


Hay que trepar por oposición: pies-espalda


La izquierda del paso de la tortuga es impracticable

A la salida del paso vemos este espectacular tramo que hemos recorrido



A la salida del túnel hay que trepar un poquito por encima de él para disfrutar y fotografiar las vistas de todo el recorrido desde el Aullot a nuestra posición actual. Desde aquí se ve la magnitud, vistosidad y hermosura del recorrido que acabamos de realizar. La punta del Aullot con su hendidura basal, los resaltes, las enormes losas rotas y agrietadas, el trampolín, los pasadizos entre enormes bloques de arenisca, el terrible desnivel de todo el recorrido;la belleza que resulta del contraste de la roca rojiza con el verdor y la grandiosidad de los pinos ródenos, el silencio, la paz, te encuentras bien contigo mismo y con la naturaleza. Grandioso. Parece cursi y friqui, pero es así.

Vista atrás de la última aguja


Cresta del Bartolo


Barranco de Miravet desde el collado de las agujas


Zoom del nuevo monasterio


A partir de aquí se hace todo mucho más sencillo, con el chute de adrenalina aún rondando por tu cerebro la bajada se hace incluso amena hasta llegar a otro cruce de caminos con su paleta de posición que te indica dos posibilidades: Izquierda, un sendero por la umbría del macizo por un perfecto sendero que te adentra por un excelente bosque de pino y matorral recorriendo la falda del mismo hasta desembocar en el barranco de Miravet. O derecha, otro sendero que te lleva al punto de partida por el llamado barranco de Corvatxos por la vertiente mediterránea, éste no se muy bien como es porque no lo he utilizado nunca, pero sé que no hay ningún problema en seguirlo. En el primero continuaremos por la camino de Miravet hasta llegar a un punto, poco antes de llegar a la carretera principal, donde veremos una paleta que nos indica: Benicàssim y Agujas de Santa Águeda; Vamos en dirección a Benicássim y desembocaremos en el barranc de la Comba que nos llevará al punto de partida, pasando por un antiguo y curioso antro (lugar de oración) construido con esta roca de ródeno tan peculiar.



Ultimas vistas bajando al barranco de Miravet.


Conclusión : excelente, fantástica, única y, sobre todo, espectacular ruta en la que hay momentos que se te quedan grabados en la memoria a fuego y que nunca olvidarás. En los pasos complicados hay que tomarse su tiempo y leer bien la escena en toda su dimensión, sobre todo en apoyos y agarres. Una cuerda de 15-20m. semiestática puede ser de mucha utilidad y un casco de montaña o de ciclista te libra de muchas rozaduras, golpes, ramalazos y, en caso de caída menos grave es un seguro. El gps te sirve a tramos pero como tiene un error de más-menos cuatro metros (por lo menos el mío el legend etrex de Garmin) a veces es un problema más que una solución.
Después de la doble primera aguja, cuando vas de camino al Aullot, te encuentras en lo que parece un callejón sin salida a pesar de que hay una fita que te indica que el camino es correcto. Hay que mirar a la izquierda y bajar por una grieta que parece impracticable pero no lo es porque tiene su árbol por defecto y, después, te encaramas por la consiguiente repisa que, también tiene su árbol.
Remarco este punto porque la primera vez que intenté el Aullot por aquí me encontré este problema y el gps me indicaba una trepa imposible que casi me cuesta un disgusto.
No hay que ser un atleta para hacer este recorrido pero hay que estar medianamente preparado físicamente y mentalmente, sin prisas y sin vértigo.
Me da que pensar cuando veo que hay gente que pone que este recorrido entero se lo ha hecho en cuatro horas, a mí me costó seis y me quedé con ganas, yo voy a disfrutar de la montaña y no ha hacer cronos.
Por último resaltar que una losa de ródeno seca es como una lima pero mojada es más resbaladiza que el hielo, es decir que hacerla en días de lluvia es poco menos que un suicidio y no está de más decir que las instalaciones que se encuentren en cualquier recorrido están puestas para utilizarlas no para llevárselas y para escribir tenemos el papel no las rocas ni las paredes de la montaña.